© photo javier viguera
La raza caballar mallorquina constituye una pequeña población, en vías de recuperación, pero con un pasado importante por la función que desarrolló y por la extensión que tuvo. Como en el resto de las razas domesticas utilizadas en el trabajo o para la producción de animales de trabajo, sufrió una gran crisis con la llegada de la mecanización. La iniciativa de la Asociación Española de Criadores y Propietarios de Caballos de Pura Raza Mallorquina , fundada el año 1992, han perpetuado la raza hasta nuestros días. Como en la mayoría de poblaciones de animales domésticos de las illes Balears, encontramos sus parientes en las islas próximas y en la ribera sur de la Europa occidental. Caballos que forman un tronco morfológicamente y también originariamente en su función son el antiguo caballo Catalán, el caballo Sardo, el caballo San Fratellano de Sicilia, el caballo Murguese, el caballo Menorquín,...
